9.8.10

Quiero...

Más tiempo para descansar de verdad (aunque pienso que es un descaro exigir semejante cosa).
Dormir cuando guste y cuanto guste.
Cantar a todo pulmón.
Tener una máquina del tiempo y regresar una y otra vez a determinados días de mi vida.
Que mañana sea 7 de agosto.
¡El Mundial de vuelta!
Irme al Ángel a final de semestre.
Sobrevivir a este maldito año que me espera ansioso y lleno de maldad.
Largarme a Alemania. Ahora.
Pensar que las cosas no cambiarán tanto; que no me dejarán morir sola; que no me volveré un fantasma.
Regresar todo hasta el punto en que empecé a cagarla tanto.
Llorar y reír al mismo tiempo, pero parece que eso no es muy fácil que digamos.
Tenerlos a todos conmigo.
Dejar de sentir tanto afecto. (¿Lo vales en lo más mínimo acaso?)
No tener tanto algodón en mi cerebro. (Afectas mis pensamientos. ¡Bastante deberías tener con esa capacidad de mutilar con tu presencia mis sentimientos!)
Tener más crédito. (Y saberme capaz de no usarlo en Vuestra Merced.)
Vaciar mi cabeza y empezar desde cero. Todo.
Un respiro de la humanidad... De mi humanidad y de la tuya. (¿Existe, o sea, de verdad es tangible?)
Colorear y leer; seguir coloreando y seguir leyendo sin pensar que todo eso que meto en mi cabeza le quitará espacio esencial a lo que veré en la escuela.
Chocolate.
Ser bella y brillante y así no volverme a preocupar por un montón de idioteces y banalidades.
El mundo a mis pies por un instante.
Lanzar mi teléfono por la ventana y matar a alguien gracias al golpe de la caída.
Hacer una película trágico-cómida basado en eso último.
Una mascota a la cual abrazar en estos momentos de mi vida.
Ser alguien más por 24 horas.
Dejar de engañarme.
Confesar que te quiero aquí a mi lado; que amaría verte de improviso en la semana; que cada día que pasa equivale a una hora más sin dormir por pensar en la posibilidad de encontrarte sin querer.
¡Golpear a tanta gente!
Pelarme con la gente que más quiero y tener un pretexto para lanzarme hacia el vacío.
Que todo salga bien. ¿Tanto cuesta?
Abrir mi clóset y descubrir que hay un portal interdimensional.
A mi peluche de unicornio de regreso.
Llamarte.
Matarte.
Incinerar cosas a lo estúpido.
Un concierto de lo que sea.
Volver a oler ese aire atascado de marihuana.
Reír hasta quedarme sin respirar.
Bailar bajo la lluvia.

De verdad soy una persona caprichosa.

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